
Los farderos son un problema común para muchos negocios minoristas.
Son personas que roban mercancía de las tiendas, a menudo vistiéndose con ropa holgada o distrayendo a los empleados.
Aunque puede parecer un delito menor, el hurto puede tener graves consecuencias financieras y de reputación.
En este artículo explicaremos qué son los farderos, por qué representan una amenaza y les daremos 7 consejos prácticos para proteger su tienda.
Claves del artículo
- Los farderos utilizan técnicas como la distracción o el intercambio de etiquetas para robar artículos de las tiendas.
- El hurto minorista genera pérdidas económicas y daña la confianza de los clientes.
- Hay medidas sencillas que los minoristas pueden tomar para disuadir o detectar a los farderos.
- Un sistema de punto de venta conectado al inventario puede alertar sobre discrepancias.
- Capacitar al personal para identificar comportamientos sospechosos es clave.
Qué son los farderos
Los farderos son ladrones que se especializan en robar mercancía de tiendas minoristas. Utilizan distintas técnicas para pasar desapercibidos, como usar ropa holgada para esconder artículos, distraer a los empleados, intercambiar etiquetas de precios, u otras tácticas ingeniosas.
Suelen actuar en grupo para coordinar mejor los hurtos. Algunos se centran en artículos pequeños y valiosos, como joyas o cosméticos, mientras que otros buscan ropa de marca cara. En todos los casos, su objetivo es salir de la tienda con los productos sin pagar.
Origen del término fardero
El término «fardero» proviene de la palabra fardo, que hace referencia a un lío o bulto. Se les empezó a llamar así porque usan la ropa como un fardo para ocultar lo que roban.
Este fenómeno se conoce desde la antigüedad, pero el nombre de farderos se popularizó en México para referirse a aquellos delincuentes o ladrones que roban en tiendas abusando de la confianza de los empleados.
Por qué los farderos son un problema
Los farderos representan un problema grave para cualquier negocio minorista porque generan importantes pérdidas económicas y daños reputacionales.
Según estadísticas, el hurto es la segunda causa de pérdidas en las tiendas, después del fraude interno. Cada año los minoristas pierden miles de millones por el hurto de clientes. Esto puede tener un gran impacto, especialmente en pequeñas empresas con márgenes de ganancia reducidos.
Además, los hurtos reiterados crean desconfianza entre los clientes que pagan honestamente. Puede dañar la reputación del comercio y hacer que algunos consumidores prefieran comprar en otro lugar más seguro.
7 consejos para proteger tu tienda de los farderos
En Pulpos sabemos lo difícil que puede ser proteger un negocio de los farderos. Por eso queremos compartir estos 7 consejos prácticos para implementar en tu comercio:
1. Usa un sistema de punto de venta conectado con tu inventario
Esto te permitirá tener un control en tiempo real sobre tus existencias. Cualquier irregularidad será una señal de alarma sobre posibles hurtos. Nosotros en Pulpos ofrecemos un sistema de este tipo, puedes probarlo gratis aquí.
2. Capacita a tus empleados
Enseña a tu personal a detectar comportamientos sospechosos de los clientes, como mirar nerviosamente a su alrededor o usar ropa demasiado holgada Considera implementar un sistema de incentivos por cada fardero atrapado.
3. Coloca espejos y cámaras
Ubica espejos en lugares estratégicos para tener mayor visibilidad de toda la tienda. Las cámaras de seguridad también juegan un papel disuasivo.
4. Usa dispositivos anti-hurto
Los sensores y etiquetas anti-hurto en productos selectos enviarán una alarma si alguien trata de sacar el artículo sin pagar.
5. Limita el acceso a los probadores
Permite solo 3 o 4 prendas a la vez dentro de los vestidores. Da una ficha numerada a los clientes para llevar el control.
6. Mantén despejada la zona de cajas
Elimina cualquier obstáculo visual para que los cajeros puedan ver claramente a los clientes desde que entran hasta que salen de la tienda.
7. Establece estrictas políticas de devolución
Exige comprobantes de compra y cédula de identidad. Limita el plazo para cambios y devoluciones para disuadir a los farderos.
Conclusión
Los farderos son una amenaza para cualquier comercio, pero implementando medidas preventivas se puede reducir significativamente el impacto.
La capacitación al personal y contar con un sistema de punto de venta vinculado al inventario resultan fundamentales.
¡Comparte este artículo y cuéntanos tu experiencia combatiendo el hurto en los comentarios!

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